Descartes,
francés,
tiene fama de filósofo y el intelecto más grande de los que
contribuyeron a crear la llamada "Edad de la Razón".
Después de ingresar en el ejército, fue enviado a Breda, en Holanda. Un
día, cuando se reunía una multitud frente a un cartel, pidió a un
anciano caballero que se lo tradujera. Éste leyó el problema matemático
contenido en el cartel y el reto para resolverlo. Al punto, Descartes
procedió a resolver el problema para el caballero, el cual era Isaac
Beeckman, uno de los más grandes matemáticos y doctores de Holanda.
Beeckman comprendió en seguida que Descartes no era un soldado común y
se convirtió en su amigo y mentor. A Descartes lo entusiasmó tanto esta
amistad accidental, que menos de cuatro meses después informó a su amigo
el descubrimiento de una nueva manera de estudiar la geometría.
Lo inquietaron los métodos de los geómetras griegos para llegar a sus
ingeniosas pruebas sin un sistema fundamental de ataque y se propuso
corregirlos mediante el manejo de líneas y figuras tridimensionales en
una gráfica. Dibujaba la gráfica marcando unidades en una línea
horizontal (eje x) y una línea vertical (eje y); así, cualquier punto de
la gráfica podía describirse con dos números. El primer número
representaba una distancia en el eje x y el otro número representaba una
distancia en el eje y. Aunque conservaba las reglas de la geometría
euclidiana, combinaba el álgebra y la geometría, consideradas entonces
como independientes, para formar una nueva disciplina matemática llamada
geometría analítica.
El 8 de Junio de 1637 Descartes dio al mundo su geometría analítica como
un apéndice modesto de su obra maestra Discurso del método.